Padecer de apetito insaciable las 24 horas del día no es normal y menos saludable. Este estado puede causar que consumas alimentos con poco valor nutricional y, por ende, que sufras de sobrepeso o, peor aún, presentes problemas de colesterol o alto nivel de ácido úrico.
El nutriólogo Gerardo Bouroncle explica que existen dos causas que provocan tener hambre todo el día, una de ellas es la carencia emocional y la otra, un problema en el metabolismo.
ESTRÉS, TENSIÓN
Hay personas que debido al estrés o problemas emocionales recurren a comer lo primero que encuentren a la mano y a toda hora. “Comer a cada momento es para ellos llenar esa carencia de amor, atención, seguridad, etc., que padecen”, explica Bouroncle.
CÍRCULO VICIOSO
Este caso encierra al paciente en un círculo vicioso porque al comer en desmedida galletas, snacks, gaseosas, chocolates y/o hamburguesas, le causa sobrepeso, deprimiéndose y cayendo otra vez en la comida.
FALTA DE INSULINA
Hay personas con problemas en el metabolismo que tienen una deficiencia en la producción de insulina y esa puede ser la causa que les demanda comer más y a cualquier hora.
“Por esta razón, los pacientes caen en comer comida chatarra y corren el peligro de padecer de hipertensión, colesterol alto, elevado ácido úrico y diabetes, entre otros males”, resalta el especialista.
En ambos casos es necesario que las personas asistan a un nutricionista para que los ayude a reeducar su alimentación. Y, progresivamente, incluyan entre sus comidas alimentos más nutritivos.
CONTROLAR EL APETITO
Para controlar el apetito es necesario tomar un buen desayuno, entre comidas las frutas son una buena opción, sobre todo para las personas con insuficiencia de insulina, pues se benefician con la fructosa, azúcar natural propia de las frutas. Otras alternativas son la galleta de soda, granola, yogur o frutas secas.
Las personas que se refugian en la comida por carencias emocionales deben llevar un tratamiento nutricional y psicológico.