¿Por qué las estrellas de Hollywood eluden hablar sobre Gaza?

Muchos altos ejecutivos en Hollywood son de origen judío.

Pero estos días -mientras en todo el mundo se debate acaloradamente sobre la operación militar lanzada por Israel en Gaza, a consecuencia de la cual han muerto hasta ahora más de 800 palestinos, en su mayoría civiles, y más de una treintena de israelíes- en la meca del cine todo es silencio.

La revista estadounidense The Hollywood Reporter publicó esta semana un artículo en el que analizaba los motivos por los que dentro de la industria del entretenimiento no se está hablando del actual conflicto entre Israel y los palestinos, con la mayoría de los artistas y ejecutivos de los grandes estudios evitando pronunciarse al respecto.

El su reportaje -titulado “Regla Número uno: hable de cualquier tema político en Hollywood… excepto de Gaza”- la periodista Tina Daunt señalaba que “mientras continúan aumentando las víctimas” sobre el terreno, en las altas esferas de la industria del cine hay una “atípica” reticencia a hablar de lo que está ocurriendo.

“Desinformados”

Daunt apuntaba que “la afinidad y el apoyo político” hacia Israel por parte de los altos ejecutivos de Hollywood -muchos de los cuales son judíos- lleva dándose desde hace décadas, aunque “por el momento” la operación militar israelí no ha generado ningún tipo de debate público.

Al mismo tiempo, según la periodista, esos mismos ejecutivos consideran que los pocos artistas que en los últimos días han mostrado desde Estados Unidos su apoyo a la causa palestina “están desinformados”.

Esa desinformación de la que hablan en las altas esferas de Hollywood se la han atribuido, por ejemplo, a la cantante de pop Rihanna, quien hace unos días publicó un mensaje en su cuenta de la red social Twitter con el hashtag #FreePalestine (Palestina libre).

La estrella nacida en las islas Barbados eliminó el tuit a los pocos minutos, después de que le llovieran las críticas y uno de sus representantes emitió un comunicado en el que aseguraba que la cantante no quería tomar partido y “tan sólo está a favor de la paz”.

La artista de origen hispano Selena Gómez también fue criticada por colgar un mensaje en su cuenta de Instagram en el que, entre otras cosas, decía: “Se trata de humanidad: recen por Gaza”.

Al día siguiente, Gómez publicó un nuevo mensaje en el que clarificaba que no estaba tomando partido por nadie y que rezaba por la paz “para todo el mundo”.

Los artistas que en los últimos días han mostrado abiertamente su solidaridad con las víctimas civiles de Gaza sin tener que rectificar han sido pocos. Entre ellos, el director de cine Jonathan Demme, la actriz Mia Farrow o los actores Mark Ruffalo, John Cusack y Javier Bardem.

El actor español publicó este viernes una carta abierta en la que critica la posición de Estados Unidos, la Unión Europea y España ante lo que calificó de “guerra de ocupación y de exterminio contra un pueblo sin medios” en referencia a los palestinos.

Un negocio

“Hollywood, como industria, tiene cierta ambivalencia a la hora de pronunciarse sobre estos asuntos. Cuando la buena marcha de tu negocio depende del éxito en el mercado internacional, no quieres crear controversias e Israel es un tema muy controvertido”, asegura la periodista Danielle Berrin, del diario de Los Ángeles The Jewish Journal.

“Cuando, por ejemplo, necesitas que el público en Turquía vaya a ver tu película, no es buena idea aparecer como un defensor a ultranza de Israel. Es por eso que en Hollywood tienden a permanecer en silencio cuando se trata de asuntos polémicos”, apunta Berrin.

La periodista, autora del blog Hollywood Jew, en el que informa de noticias relacionadas con la industria del entretenimiento que puedan ser de interés para la comunidad judía, asegura que “los ejecutivos de los grandes estudios, al dirigir compañías que cotizan en bolsa, no creen que deban tomar partido en asuntos de política tan divisivos” como el conflicto entre Israel y los palestinos.

“En el caso de los famosos, tampoco tienen nada que ganar al posicionarse, ya que digan lo que digan van a ser criticados. Si se pronuncian sobre un tema, mucha gente va a pensar que quiénes se creen que son para opinar, y si no dicen nada, otros les criticarán por no utilizar su fama para una buena causa”.

Berrin asegura que aunque no se estén pronunciado, en la meca del cine muchos se preocupan por lo que está sucediendo, e indica que “Hollywood tiene una larga historia de activismo” a favor de la causa judía.

Preguntada sobre si es posible que algunos artistas que puedan tener puntos de vista críticos con Israel estén evitando pronunciarse para no herir susceptibilidades en la industria, la periodista de The Jewish Journal niega que esto sea así.

“Un judío que se odia a sí mismo”

Uno de los famosos que más atención ha recibido en los últimos días por sus posiciones sobre el conflicto en Gaza ha sido el presentador de origen judío Jon Stewart, quien desde su programa diario en el canal Comedy Central se dedica a analizar con humor asuntos de actualidad.

Stewart fue duramente criticado desde sectores de la comunidad judía de EE.UU. por hablar de las diferencias que existen entre la tecnología que Israel posee para proteger a su población de los ataques de Hamas y la que tienen los palestinos.

El presentador señaló que, mientras los judíos cuentan con una aplicación en sus celulares que les avisa con bastante antelación del área que será bombardeada, los palestinos reciben como advertencia las propias bombas que lanza Israel.

Tras emitirse el programa, el comentarista de radio conservador Mark Levin, aseguró que Stewart es un “idiota exaltado” y un “judío que se odia a sí mismo”, mientras que el periodista del The Times of Israel David Horovitz lo acusó de banalizar el conflicto de Gaza con sus parodias.

Unos días después de que saltara la polémica, Stewart volvió a hablar del tema, aunque esta vez hizo broma con los ataques que recibe de ambos lados cada vez que habla de Israel o Hamas y dio a entender que -como muchos hacen en Hollywood- para evitar malentendidos, lo mejor quizás es no pronunciarse sobre este asunto.