5 consejos para bajar de peso inspirados en Jessica Simpson

5 consejos para bajar de peso inspirados en Jessica Simpson.

La mayoría de personas se dan el gusto de comer un litro de helado o quedarse en casa viendo televisión. Blatner quiere que “consentirte” sea darte más energía, ayudarte a perder peso y mantener tu cuerpo saludable.

“Es planificar con anticipación tu lista de compras. Es estar en el súper y comprar alimentos que nutren tu cuerpo. Se trata de comer con consciencia”, le dijo a la audiencia en la convención anual “Tu peso importa”, organizada por la Coalición de Acción contra la Obesidad. “Esas son cosas realmente buenas que cuando las pones en práctica, te estás tratando bien”.

La cantante Jessica Simpson subió cerca de 30 kilos después de su segundo embarazo, de los cuales ya ha perdido 22. Para poder tener una pérdida de peso similar a la de Simpson sigue estos 10 consejos para “consentirte” y tener un cuerpo más saludable y delgado.

La fuerza de voluntad es un músculo mental. Ejercítalo.
La fuerza de voluntad es un recurso limitado, dice el psicólogo Sean Connolly, pero todos la tenemos. El truco está en saber cómo utilizarla de manera eficiente.

“Las personas mencionan la falta de fuerza de voluntad como la razón número 1 que les impide mejorar sus vidas de alguna forma”, dice Connolly, quien trabaja regularmente con pacientes que se someten a la cirugía bariátrica. “La fuerza de voluntad no es un gen. Es una herramienta que todos tenemos y que tenemos que aprender a usar, desarrollar y controlar”.

Como cualquier musculo, tu fuerza de voluntad se cansa. Así que tienes que planificar, dice Connolly, y saber qué vas a hacer en situaciones que presenten una opción saludable y una no saludable. También tienes que estar preparado para las emergencias, por ejemplo al final de un largo día de trabajo, cuando tu fuerza de voluntad está agotada y la ventanilla del autoservicio te atrae.

Revisa tus compras.
¿Conoces el diagrama del “Plato del buen comer”, el que muestra como la comida que tienes en tu plato debe estar dividida en frutas, cereales, vegetales y proteínas? Tu carrito de compras debe verse igual, dice Blatner. Cuando pienses que ya terminaste de comprar, revisa lo que llevas para asegurarte de haber incluido más o menos 25% de proteínas, 25% de granos enteros y 50% de frutas y vegetales.

“Las opciones son el enemigo de la pérdida de peso”, dice Blatner. Ella recomienda planificar dos desayunos saludables, dos almuerzos saludables, dos refrigerios saludables y dos cenas saludables para la semana. Compra los ingredientes que necesitas para cada comida y altérnalos a lo largo de la semana.

Esto te permite tener suficientes opciones para que no te aburras, pero no te da demasiadas como para que te agobies y termines buscando la máquina expendedora más cercana.

Establece objetivos S.M.A.R.T (específicas, medibles, realizables, realistas y limitadas en el tiempo)
Si nunca antes habías escuchado este acrónimo, memorízalo ahora. Cualquier objetivo que establezcas debe ser específico, medible, realizable, realista y limitado en tiempo, dice Eliza Kingsford, psicoterapeuta y directora de servicios clínicos para Wellspring. Si cumple con estas cualidades, es más probable que lo alcances.

Por ejemplo, un objetivo es “voy a ser más activo”. Un objetivo S.M.A.R.T. es: “voy a salir a caminar 30 minutos todos los días durante el próximo mes”.

Es específica porque sabes cuánta actividad vas a hacer. Es medible, ¿saliste a caminar hoy o no?

Es realizable y realista; todos pueden apartar 30 minutos de su día y caminar no requiere mucho equipo o entrenamiento especial. Además, está limitado en tiempo porque podrás ver al final del mes si alcanzaste tu objetivo.

Levántate.
La mayoría de nosotros pasamos sentados ocho horas al día en nuestro escritorio del trabajo y otras dos o tres horas sentados en casa. Ese tipo de vida sedentaria es casi imposible de contrarrestar, dice el Dr. Holly Lofton de Nueva York, aún si vas al gimnasio dos horas al día (¿y quién hace eso?).

Ella sugiere utilizar un podómetro que te permita estar consciente del movimiento, o falta de movimiento, que tienes durante el día. Trata de pararte frente a tu escritorio si estás atendiendo una llamada en conferencia o camina hacia el escritorio de un colega en lugar de enviarle un correo. Usa las escaleras. Estaciónate más lejos. ¡Todo cuenta!